Por qué hay tantas reclamaciones contra los bancos
Hoy la actividad de los bancos está mucho más controlada que hace unos años. Los cambios legislativos, las sentencias contra la banca y la Ley 5/2019, reguladora de los contratos de crédito inmobiliario, han hecho que los abusos sean más difíciles. Aun así, siguen dándose.
Desde finales de los años 90 hasta hace poco la situación fue muy distinta. Una gran parte de las personas que compraron casa en esos años firmaron escrituras de préstamo hipotecario con cláusulas que los tribunales han declarado después abusivas. Ha sido la reclamación de los propios consumidores ante los juzgados lo que ha conseguido que esas cláusulas se anulen.
Qué significa que una cláusula sea abusiva
Una cláusula es abusiva cuando el banco la impuso sin negociarla y causa un desequilibrio importante en tu contra. Lo regula la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, que aplica una directiva europea de 1993 sobre cláusulas abusivas. También puede anularse una cláusula que no es transparente, es decir, que no te explicaron de forma que pudieras entender lo que te iba a costar.
Si el juez declara abusiva o no transparente una cláusula, esa cláusula es nula. Todo debe quedar como si nunca hubiera existido, y el banco tiene que devolverte lo que cobró por ella, con sus intereses. El resto del contrato sigue siendo válido.
Los productos que más se reclaman
- Hipotecas: gastos de formalización, cláusula suelo, intereses de demora desproporcionados, vencimiento anticipado por impago, comisiones y cláusulas sobre el impuesto de actos jurídicos documentados. Lo explico con detalle en la página de reclamación de hipotecas.
- Tarjetas revolving: créditos que se conceden con rapidez, a veces sin comprobar tu solvencia, y en los que la cuota mensual apenas cubre los intereses. Los tribunales anulan muchos de estos contratos con base en la Ley de Represión de la Usura de 1908 y en la normativa de consumo. Lo tienes en reclamar una tarjeta revolving.
- Comisiones y seguros: cobros sin un servicio real detrás y seguros contratados como condición para obtener el préstamo.
Reclamar con realismo
No todas las cláusulas que parecen injustas son nulas, y la jurisprudencia sobre algunas de ellas sigue cambiando. Por eso estudio cada contrato por separado antes de recomendarte nada. Si veo que tu caso tiene pocas posibilidades o que lo que recuperarías no compensa, te lo digo con claridad.
Antes de acudir al juzgado hay que reclamar al banco. Desde 2025, la Ley Orgánica 1/2025, de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia, exige con carácter general intentar una negociación previa antes de presentar una demanda civil. Me encargo de que ese paso se haga de forma correcta, porque si falta, la demanda puede no admitirse.
También hay que tener en cuenta los plazos. El momento desde el que cuentan para reclamar los gastos o lo pagado de más lo han ido precisando el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y el Tribunal Supremo, y depende de cada caso. Si tienes dudas, lo mejor es revisarlo cuanto antes.







